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Archive for the 'Storytelling' Category

Sabemos decir NO?

No es No.

Y hay una sola manera de decirlo: NO. Sin admiración, ni interrogantes, ni puntos suspensivos.
NO, se dice de una sola manera. Es corto, rápido, monocorde, sobrio y escueto: NO. Se lo dice una sola vez.

Un NO que necesita de una larga caminata o una reflexión en el jardín, no es NO.
No tiene la brevedad de un segundo.Es un NO para el otro porque ya lo fue para uno mismo.

NO es NO, aquí y muy lejos de aquí. NO, no deja las puertas abiertas, ni entrampa con esperanzas, ni puede dejar de se NO, aunque el otro y el mundo se pongan patas para arriba.

NO, es el ultimo acto de dignidad; es el fin de un libro sin mas capítulos, ni segundas partes.
NO, no se dice por carta, ni se dice con silencios, ni en voz baja, ni gritando, ni con la cabeza gacha, ni mirando hacia otro lado, ni con pena y menos aún con satisfacción.

NO es NO, porque NO. Cuando el NO es NO, se mirará a los ojos y el NO se descolgara naturalmente de los labios; la voz no será trémula, ni vacilante, ni agresiva, pero tampoco dejara duda alguna. Ese NO, no es un negación del pasado, es una corrección del futuro.

Y solo quien sabe decir NO, puede decir SI realmente.

A proposito de los limites, y como una forma de llamar a la reflexión sobre la importancia de que nuestros hijos entiendan el NO, la maestra de uno de mis hijos me entrego este texto.

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Cuestión de estrategia…

Dicen que una vez, había un ciego sentado en la vereda, con una gorra a sus pies y un pedazo de madera que, escrito con tiza blanca, decía:

“POR FAVOR AYÚDEME, SOY CIEGO”.

Un creativo de publicidad que pasaba frente a él, se detuvo y observó unas pocas monedas en la gorra. Sin pedirle permiso tomó el cartel, lo dio vuelta, tomó una tiza y escribió otro anuncio. Volvió a poner el pedazo de madera sobre los pies del ciego y se fue.

Por la tarde el creativo volvió a pasar frente al ciego que pedía limosna; su gorra estaba llena de billetes y monedas. El ciego reconoció sus pasos y le preguntó si habia sido él quien reescribió su cartel y sobre todo, qué había puesto.
El publicista le contestó “Nada que no sea tan cierto como tu anuncio, pero con otras palabras”, sonrió y siguió su camino.

El ciego nunca lo supo, pero su nuevo cartel decía:

“HOY ES PRIMAVERA, Y NO PUEDO VERLA”

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La tortuga y la Liebre

La tradicional fabula en versión mejorada……..y actualizada.

¿Recuerda la fábula?
Una tortuga y una liebre siempre discutían sobre quién era más rápida.
Para dirimir el argumento, decidieron correr una carrera.
Eligieron una ruta y comenzaron la competencia. La liebre arrancó a toda
velocidad y corrió enérgicamente durante algún tiempo.
Luego, al ver que llevaba mucha ventaja, decidió sentarse bajo un árbol
para descansar un rato, recuperar fuerzas y luego continuar su marcha.
Pero pronto se durmió. La tortuga, que andaba con paso lento, la alcanzó,
la superó y terminó primera, declarándose vencedora indiscutible.

Moraleja:
Los lentos y estables ganan la carrera.
Pero la historia no termina aquí: La liebre, decepcionada tras haber
perdido, hizo un examen de conciencia y reconoció sus errores.

Descubrió que había perdido la carrera por ser presumida y descuidada. Si no
hubiera dado tantas cosas por supuestas, nunca la hubiesen vencido.
Entonces, desafió a la tortuga a una nueva competencia. Esta vez, la liebre
corrió de principio a fin y su triunfo fue evidente.

Moraleja:
Los rápidos y tenaces vencen a los lentos y estables.

Pero la historia tampoco termina aquí: Tras ser derrotada, la tortuga
reflexionó detenidamente y llegó a la conclusión de que no había forma de
ganarle a la liebre en velocidad. Como estaba planteada la carrera, ella
siempre perdería. Por eso, desafió nuevamente a la liebre, pero propuso
correr sobre una ruta ligeramente diferente. La liebre aceptó y corrió a
toda velocidad, hasta que se encontró en su camino con un ancho río.
Mientras la liebre, que no sabía nadar, se preguntaba “¿qué hago ahora?”,
la tortuga nadó hasta la otra orilla, continuó a su paso y terminó en
primer lugar.

Moraleja:
Quienes identifican su ventaja competitiva (saber nadar) y cambian el
entorno para aprovecharla, llegan primeros.

Pero la historia tampoco termina aquí: El tiempo pasó y tanto compartieron
la liebre y la tortuga, que terminaron haciéndose buenas amigas.
Ambas reconocieron que eran buenas competidoras y decidieron repetir la
última
carrera, pero esta vez corriendo en equipo. En la primera parte, la liebre
cargó a la tortuga hasta llegar al río. Allí, la tortuga atravesó el río
con la liebre sobre su caparazón y, sobre la orilla de enfrente, la liebre
cargó nuevamente a la tortuga hasta la meta. Como alcanzaron la línea de
llegada en un tiempo récord, sintieron una mayor satisfacción que aquella
que habían experimentado en sus logros individuales.

Moraleja:
Es bueno ser individualmente brillante y tener fuertes capacidades
personales. Pero, a menos que seamos capaces de trabajar con otras personas
y potenciar recíprocamente las habilidades de cada uno, no seremos
completamente efectivos. Siempre existirán situaciones para las cuales no
estamos preparados y que otras personas pueden enfrentar mejor.

La liebre y la tortuga también aprendieron otra lección vital: cuando
dejamos de competir contra un rival y comenzamos a competir contra una
situación, complementamos capacidades, compensamos defectos, potenciamos
nuestros recursos…y obtenemos mejores resultados!

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StoryBlog : What are you trying to solve?

One fine day, a bus driver went to the bus garage, started his bus, and drove off along the route. No problems for the first few stops - a few people got on, a few got off, and things went generally well. At the next stop, however, a big hulk of a guy got on. Six feet eight, built like a wrestler, arms hanging down to the ground. He glared at the driver and said, “Big John doesn’t pay!” and sat down at the back.

Did I mention that the driver was five feet three, thin, and basically week? Well, he was. Naturally, he didn’t argue with Big John, but he wasn’t happy about it.

The next day the same thing happened-Big John got on again, made a show of refusing to pay, and sat down. And the next day, and the one after that, and so forth. This grated the bus driver, who started losing sleep over the way Big John was taking advantage of him. Finally he could stand it no longer. He signed up for body building courses, karate, judo, and all that good stuff. By the end of the summer, he had become quite strong; what’s more, he felt really good about himself.

So on the next Monday, when Big John once again got on the bus and said, “Big John doesn’t pay!,” the driver stood up, glared back at the passenger, and screamed, “And why not?” With a surprised look on his face, Big John replied, “Big John has a Bus pass.”

Moral of the Story: “Be sure there is a problem in the first place before working hard to solve one!”

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StoryBlog:Keep an open mind

A university professor went to visit a famous Zen master. While the master quietly served tea, the professor talked about Zen.

The master poured the visitor’s cup to the brim, and then kept pouring.

The professor watched the overflowing cup until he could no longer restrain himself. “It’s overfull! No more will go in!” the professor blurted.

“You are like this cup,” the master replied, “You are full of ideas. You come and ask for teaching, but your cup is full; I can’t put anything in. Before I can teach you, you’ll have to empty your cup.”

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StoryBlog: Complexity vs. Simplicity

Interviewer said “I shall either ask you ten easy questions or one really difficult question. Think well before you make up your mind!”

The boy thought for a while and said, “my choice is one really difficult question.”

“Well, good luck to you, you have made your own choice! Now tell me this. “What comes first, Day or Night?”

The boy was jolted into reality as his admission depends on the correctness of his answer, but he thought for a while and said, “It’s the DAY sir!”

“How” the interviewer asked, “Sorry sir, you promised me that you will not ask me a SECOND difficult question!”

“Technical Skill is the mastery of complexity, while Creativity is the master of simplicity…”

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